Una mejor cerveza empieza con una mejor agua
Ya elegiste tu malta, tus lúpulos y tu levadura. ¿Pero qué pasa con el ingrediente que forma la mayor parte de tu cerveza? El agua puede definir qué tan seca, suave o con cuerpo se siente tu cerveza terminada.
Ahí entra en juego la química del agua cervecera. Minerales como el sulfato y el cloruro pueden ayudar a resaltar distintas cualidades de una receta.
Lo difícil es calcular qué sales cerveceras agregar y cuánto, cuando tenés en mente un perfil de agua determinado. Nuestra calculadora de sales para agua cervecera, gratuita, te muestra lo que aporta cada gramo de yeso, cloruro de calcio o sal de Epsom.
Foambyte te simplifica ese paso.
Ingresá el perfil de tu agua de partida, elegí el perfil al que querés llegar y mirá las adiciones de sales que necesitás para lograrlo. Así tenés un punto de partida más claro, para que pases menos tiempo haciendo cálculos y más tiempo haciendo cerveza.
El agua también influye en el pH del macerado. Las calculadoras de alcalinidad residual y de pH del macerado te muestran hacia dónde lo empuja tu agua.
Ya sea que estés haciendo una IPA con protagonismo del lúpulo o una cerveza suave y centrada en la malta, unos buenos ajustes del agua pueden hacer brillar tus ingredientes. Los pequeños detalles se notan en el vaso.

