Uno de los mayores desafíos para los cerveceros a pequeña escala es tener una imagen clara del lado comercial de la elaboración. Muchos arrancamos con una enorme pasión por la cerveza artesanal: llenos de creatividad, con ganas de hacer recetas audaces y únicas que nos enorgullezcan a nosotros y a nuestros amigos.
Con el tiempo, naturalmente ponemos más foco en la calidad, puliendo el proceso y los ingredientes. Pero en algún punto del camino, los números suelen quedar relegados.
La verdad es que, cuando cocinás a pequeña escala (digamos, menos de 10 BBL), la pasión y el negocio empiezan a chocar de maneras muy concretas.
Todavía te mueve el amor por el oficio, pero de repente también tenés que lidiar con:
- Pérdidas de producción
- Precios
- Márgenes de ganancia
- Eficiencia del lote
… entre muchos otros factores.
Ya no se trata solo de hacer muy buena cerveza; se trata de sostener una cervecería y construir un medio de vida. En este terreno, uno de los mayores puntos ciegos de la industria es el análisis de producción.
La mayoría de los cerveceros chicos no tiene respuestas claras a preguntas clave:
- ¿Conocés de verdad tus costos de producción?
- ¿Cuánta pérdida tenés por lote?
- ¿Qué porcentaje de tus cocciones desarrolla off-flavors y no se puede vender?
- ¿Qué recetas generan más desperdicio y cuáles menos?
- ¿Tus cervezas mejor puntuadas también son las más rentables?
- ¿Tus cervezas más vendidas realmente dejan ganancia?
- ¿Podés distinguir el costo por litro de una receta del costo total del producto final envasado?
En la mayoría de los casos, la respuesta es no. Y no es porque a los cerveceros no les importe: es porque no existía una forma fácil y accesible de ver toda esta información en un solo lugar.
En foambyte™ les damos a los cerveceros chicos una visión clara y accionable de sus números. Ahí es donde empieza el crecimiento.

