¿Dónde quedó la cerveza?
Planificaste el lote, llegaste a tus números y pasaste la cerveza al fermentador. Todo pintaba bien. Después, unas semanas más tarde, llegaste a la carbonatación y te encontraste con menos cerveza de la que esperabas.
Entonces, ¿adónde fue?
La respuesta corta es: un poco a todos lados. La cerveza se pierde con el trub, la levadura, el sedimento y el dry hop. Algo queda en las mangueras o en los tanques durante las transferencias. Estas pérdidas son completamente normales, pero pueden ser difíciles de entender si solo mirás el volumen final.
Un par de litros por acá, un par de litros por allá
Purgar dos o tres litros de un fermentador puede no parecer gran cosa en el momento. Pero después de la fermentación, la maduración y la carbonatación, esas pequeñas purgas se pueden ir sumando.
Si no las registraste, puede que llegues al fin de producción sin saber si el volumen final es correcto o si se perdió más cerveza en algún punto del camino.
Por eso Foambyte™ te permite registrar el volumen de purga cada vez que agregás una lectura del lado frío.
Junto con la densidad, la temperatura y el pH, podés cargar cuánto líquido sacaste del tanque. Tal vez descartaste levadura, sacaste sedimento o retiraste restos de lúpulo. Sea cual sea el motivo, el volumen pasa a formar parte del historial del lote.
No hace falta acordarte después ni buscar entre notas mojadas del día de cocción.
Seguí el volumen real, no solo el cálculo
El volumen calculado es útil al planificar una receta, pero todo cervecero sabe que el lote real casi nunca sigue el cálculo al pie de la letra. En el lado caliente, la calculadora de evaporación te muestra cuánto mosto tenés que juntar para obtener el volumen que querés después del hervor.
Foambyte™ te permite registrar el volumen de transferencia real cuando el lote pasa de una etapa a la siguiente:
- De cocción a fermentación
- De fermentación a maduración
- De maduración a carbonatación
Así tenés un punto de control real en cada transferencia.
Por ejemplo, si entraron 100 litros a fermentación y purgaste 4 litros durante la etapa, podés comparar ese dato con lo que realmente se transfirió a maduración.
Si los números cierran, genial. Si no, ya sabés por dónde empezar a buscar.
Entendé tus pérdidas sin complicarte
La idea no es que cargues datos de producción sin fin. Es simplemente darte una imagen más clara de lo que pasa dentro de tus tanques.
Foambyte™ mantiene las lecturas, los volúmenes de purga y los volúmenes de transferencia vinculados al mismo lote. Así es más fácil ver cuánta cerveza entró a una etapa, cuánta se sacó y cuánta siguió adelante.
Después de algunos lotes, también puede que empieces a notar patrones útiles. Tal vez tus cervezas con mucho dry hopping pierden más volumen. Tal vez algún fermentador retiene más sedimento. Tal vez un método de transferencia genera más pérdidas que otro.
Esos pequeños detalles te pueden ayudar a planificar tus próximos lotes con más precisión.
Menos adivinar, más cerveza
Algunas pérdidas son inevitables. Lo importante es saber cuándo y dónde ocurren.
Al registrar los volúmenes de purga durante el proceso del lado frío y los volúmenes reales en cada transferencia, Foambyte™ te ayuda a seguir tu cerveza desde la sala de cocción hasta la carbonatación.
Porque llegar al fin de producción con menos cerveza de la esperada es normal.
No saber adónde fue no tiene por qué serlo.
Seguí cada lote y cada litro con Foambyte™


